La melva, un túnido más pequeño que el atún, es una de las conservas más afamadas que se realizan en la provincia de Cádiz. Llama la atención por la jugosidad y el sabor intenso de su carne que se cuece y luego, una vez limpiada y desespinada a mano, los lomos de pescado, se conservan en aceite de oliva. En esta ocasión se trata de la versión realizada de forma artesanal por la empresa Salpesca SL. Se presenta en tarros de 225 gramos.